sábado, 11 de julio de 2015

CorruPPtus Interruptus

Escrito por Óscar Quirós Romero – Analista Político, Escritor y Viajero

Tengo por costumbre, tras una toma de posesión de un cargo después unas elecciones, sean de la naturaleza que sean, gane quien gane o pierda quien pierda, de dejar pasar un mínimo de cien días antes de juzgar un mandato, un pacto político o un acuerdo programático de gobierno hasta ver cómo evoluciona. Pero dados los acontecimientos que se están dando en diferentes ciudades y comunidades autónomas de este santo país, en esta ocasión, me van a permitir que me salte esta norma tan lógica, como habitual en periodismo y en el análisis político, porque me están empezando a pitar los oídos con ciertas actitudes, algunas declaraciones, muchos comportamientos y otras señales que, no sólo me desapacibilitan o me molestan, sino que me están llegando a alarmar. Entre otras cosas porque eran previsibles y, por tanto, evitables.

He tenido a bien denominar – y espero que me lo sepan dispensar – como “CorruPPtus Interruptus” al espacio de tiempo que viene transcurriendo desde las pasadas Elecciones Municipales y algunas Autonómicas, y las previsibles Elecciones al Congreso de los Diputados  y al Senado del Reino que se anunciarán en breve para finales de año, sin olvidar que en medio se convocarán, además, las Elecciones Autonómicas al Parlamento catalán.

Los dos grandes partidos de siempre han visto con precaución – quizás con pánico – la irrupción en el panorama nacional de dos formaciones alternativas que, no sólo les han restado votos, sino que les han mermado la capacidad de maniobra y chanchulleo. Al menos, hasta que vean de qué pie cojean, hasta comprobar si se apuntan al carro de la corruptela y “al dame que no aquí no ha pasado nada” o, si por el contrario, ejercen con esos diputados y concejales - tan valiosos a la hora de las investiduras y los pactos de gobernabilidad - la fuerza suficiente como para frenar, controlar y, en su caso, denunciar jurídicamente los desmanes y atropellos cometidos durante las últimas seis legislaturas. Y digo bien, SEIS.

El miedo que invade al Partido Popular y al Partido Socialista en sus respectivos feudos tradicionales ha quedado patente en la quema deliberada de Ayuntamientos, la trituración masiva de documentos municipales, el vaciado de discos duros en los sistemas informáticos, la adjudicación precipitada de concesiones de última hora, las reiteradas negativas a realizar auditorías externas en las instituciones locales o autonómicas que cambian de color político o que, simplemente, se han visto obligadas a pactar con fuerzas de segundo orden como Ciudadanos o Podemos para conseguir la gobernabilidad o la simple investidura de un candidato concreto.
La debilidad manifiesta de Mariano Rajoy y del equipo que sustenta su gobierno, que cada día se muestra más incapaz de cumplir su programa electoral, de regir, dirigir y hacer respetar a la nación dentro y fuera de nuestras fronteras han puesto en serio peligro a lo largo de esta legislatura, por primera vez desde el 23 de Febrero de 1981, los tres grandes valores que hemos jurado o prometido defender los españoles de bien y por los que lucharon en ambos bandos nuestros padres y abuelos.

A saber: La Monarquía Parlamentaria, la Constitución de 1978 y la Unidad de la Nación.

Llevo años afirmando que lo que menos me preocupaba de esta depresión actual era, paradójicamente, la crisis económica ya que, de la misma forma que el mundo nos había hundido en ella (España, por supuesto, con sus particularidades y culpas), la propia situación global se encargaría “per sé” de sacarnos de ella, sólo era una cuestión de tiempo.

A mí, personalmente, lo que realmente me inquieta es la inexcusable crisis de valores que existe en nuestra sociedad actual.

La falta de consciencia y generosidad, la despiadada usura que lleva a un político, banquero, constructor o empresario a enriquecerse empobreciendo al próximo, al trabajador, al emprendedor, al investigador, al pensionista, al desvalido, al dependiente, al enfermo, al becario, al escolar, a la infancia…
Esto es, de verdad, lo que me preocupa y me ocupa en estos momentos.


Saquen pues, Ustedes, sus propias conclusiones y midan con anticipación hacia dónde quieren llevar su futuro familiar y profesional, hacia dónde quieren llevar a la nación y, por tanto, hacia dónde van a derivar su voto en las próximas Elecciones Generales.

Artículo publicado en EL HERALDO DEL HENARES, 08-Julio-2015
http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=26620

domingo, 29 de marzo de 2015

Ideario Básico (Propuesta)


- CENTRO DEMOCRÁTICO Y SOCIAL es un partido político monárquico, de ámbito estatal, de carácter centrista, democrático, social, liberal, progresista y laico, organizado en diez federaciones de acuerdo con la estructura histórica, geográfica y lingüística del Estado Español que proponemos.

- CENTRO DEMOCRÁTICO Y SOCIAL promueve, dentro y fuera del territorio nacional, el respeto a los Derechos Humanos, la paz, la justicia, la igualdad, la fraternidad, la solidaridad, la igualdad de oportunidades, el bienestar social, el progreso, la protección global del medioambiente y los ecosistemas.

- CENTRO DEMOCRÁTICO Y SOCIAL defiende la Monarquía, la Unidad de España, el Estado de Derecho, la Constitución de 1978, las Libertades Individuales, la Libertad de Expresión, la Libertad de Credo, el Sufragio Universal mediante Listas Abiertas, la Soberanía Popular, la Pluralidad de los Partidos Políticos y la Separación de Poderes, como pilares fundamentales de nuestra Monarquía Parlamentaria y garantía de cumplimiento de los Derechos Fundamentales de todos los ciudadanos españoles y extranjeros residentes en nuestro país.

- CENTRO DEMOCRÁTICO Y SOCIAL aboga por un Estado de las Autonomías moderno e integrado en los Estados Unidos de Europa, buscando la igualdad legislativa y fiscal y la simetría estatutaria de los territorios, reconociendo, respetando y conservando sus elementos diferenciadores culturales, históricos, lingüísticos y circunstanciales. Es precisamente por esta diversidad y riqueza cultural por la que defendemos el derecho y la obligación del uso del español, o castellano, como idioma oficial y vehicular en todo el territorio nacional. Así como el derecho y el deber a conocerla, entenderla, escribirla, hablarla y a ser educado durante los periodos lectivos escolar y universitario en el idioma oficial del Estado, sin perjuicio del uso y derecho del aprendizaje opcional de las lenguas cooficiales reconocidas en cada territorio.

- CENTRO DEMOCRÁTICO Y SOCIAL entiende a la familia como valor elemental de nuestra sociedad y como unidad económica, comprometiéndonos a favorecerla y a dotarla con todas las ayudas posibles. Defendemos la igualdad hombre/mujer tanto en el reparto de tareas del hogar, como en la vida laboral, pero nos mostramos contrarios a las cuotas porcentuales y a las políticas de discriminación negativa que se vienen dando últimamente.

- CENTRO DEMOCRÁTICO Y SOCIAL fomenta la iniciativa individual, la libertad empresarial, la defensa del consumidor y la libre competencia como sustento de una economía de mercado europea, moderna, dinámica, liberal y de progreso social.

- En CENTRO DEMOCRÁTICO Y SOCIAL creemos firmemente que la defensa y mejora de la calidad democrática empieza dentro de nuestra propia formación, por nosotros mismos. Adquirimos con nuestros futuros compañeros, afiliados y simpatizantes, un compromiso de democracia interna, es decir, que todos los cargos y candidatos del Centro Democrático y Social sean elegidos mediante sufragio entre los compromisarios en los Congresos Nacionales, previa presentación de candidatura - incluida la Presidencia - trasladando la potestad de nombrar cargos no electos y en funciones al Comité Ejecutivo Nacional durante los periodos intercongresuales. Limitar a un máximo de dos mandatos de cuatro años a todos los cargos electos de nuestro partido. Auditar, anual y públicamente, las cuentas del partido y el patrimonio personal de nuestros cargos públicos electos para favorecer la transparencia de la financiación del partido e impedir los casos de corrupción, tan extendidos como condenables en otros partidos en la actualidad.

  

lunes, 2 de junio de 2014

140602: Mensaje Integro de SSMM el Rey D. Juan Carlos I a todos los Españoles

M​e acerco a todos vosotros esta mañana a través de este mensaje para transmitiros, con singular emoción, una importante decisión y las razones que me mueven a tomarla.
En mi proclamación como Rey, hace ya cerca de cuatro décadas, asumí el firme compromiso de servir a los intereses generales de España, con el afán de que llegaran a ser los ciudadanos los protagonistas de su propio destino y nuestra Nación una democracia moderna, plenamente integrada en Europa.
Me propuse encabezar entonces la ilusionante tarea nacional que permitió a los ciudadanos elegir a sus legítimos representantes y llevar a cabo esa gran y positiva transformación de España que tanto necesitábamos.
Hoy, cuando vuelvo atrás la mirada, no puedo sino sentir orgullo y gratitud hacia vosotros.
Orgullo, por lo mucho y bueno que entre todos hemos conseguido en estos años.
Y gratitud, por el apoyo que me habéis dado para hacer de mi reinado, iniciado en plena juventud y en momentos de grandes incertidumbres y dificultades, un largo período de paz, libertad, estabilidad y progreso.
Fiel al anhelo político de mi padre, el Conde de Barcelona, de quien heredé el legado histórico de la monarquía española, he querido ser Rey de todos los españoles. Me he sentido identificado y comprometido con vuestras aspiraciones, he gozado con vuestros éxitos y he sufrido cuando el dolor o la frustración os han embargado.
La larga y profunda crisis económica que padecemos ha dejado serias cicatrices en el tejido social pero también nos está señalando un camino de futuro cargado de esperanza.
Estos difíciles años nos han permitido hacer un balance autocrítico de nuestros errores y de nuestras limitaciones como sociedad.
Y, como contrapeso, también han reavivado la conciencia orgullosa de lo que hemos sabido y sabemos hacer y de lo que hemos sido y somos: una gran nación.
Todo ello ha despertado en nosotros un impulso de renovación, de superación, de corregir errores y abrir camino a un futuro decididamente mejor.
Hoy merece pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana
En la forja de ese futuro, una nueva generación reclama con justa causa el papel protagonista, el mismo que correspondió en una coyuntura crucial de nuestra historia a la generación a la que yo pertenezco.
Hoy merece pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana.
Mi única ambición ha sido y seguirá siendo siempre contribuir a lograr el bienestar y el progreso en libertad de todos los españoles.
Quiero lo mejor para España, a la que he dedicado mi vida entera y a cuyo servicio he puesto todas mis capacidades, mi ilusión y mi trabajo.


Mi hijo Felipe, heredero de la Corona, encarna la estabilidad, que es seña de identidad de la institución monárquica.
Cuando el pasado enero cumplí setenta y seis años consideré llegado el momento de preparar en unos meses el relevo para dejar paso a quien se encuentra en inmejorables condiciones de asegurar esa estabilidad.
El Príncipe de Asturias tiene la madurez, la preparación y el sentido de la responsabilidad necesarios para asumir con plenas garantías la Jefatura del Estado y abrir una nueva etapa de esperanza en la que se combinen la experiencia adquirida y el impulso de una nueva generación. Contará para ello, estoy seguro, con el apoyo que siempre tendrá de la Princesa Letizia.
Por todo ello, guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles y una vez recuperado tanto físicamente como en mi actividad institucional, he decidido poner fin a mi reinado y abdicar la Corona de España, de manera que por el Gobierno y las Cortes Generales se provea a la efectividad de la sucesión conforme a las previsiones constitucionales.
Así acabo de comunicárselo oficialmente esta mañana al Presidente del Gobierno.
Deseo expresar mi gratitud al pueblo español, a todas las personas que han encarnado los poderes y las instituciones del Estado durante mi reinado y a cuantos me han ayudado con generosidad y lealtad a cumplir mis funciones.
Y mi gratitud a la Reina, cuya colaboración y generoso apoyo no me han faltado nunca.
Guardo y guardaré siempre a España en lo más hondo de mi corazón.

(Juan Carlos I, Rey)

Fuente: La Razón


viernes, 23 de mayo de 2014

140428: Entrevista a Javier Nart

Oscar Quirós entrevista a Javier Nart, Periodista, Abogado y Candidato al Parlamento Europeo por C's-Ciudadanos.

domingo, 16 de marzo de 2014

140317 - Crimea vs. Catalunya

O cómo barrer para casa sin tener ni puñetera idea de lo que acontece.
Por Óscar Quirós Romero
Ex Candidato al Senado por Guadalajara en 2.008


Hablando del asunto del Referéndum de Crimea me encuentro realmente sorprendido, no sólo por el posicionamiento que ha mantenido el des-Gobierno español y la parcialidad con la que los medios han venido abordando la noticia, sino también, de la forma partidista en la que los nacionalistas catalanes y unionistas han intentado barrer para casa sin tener ni puñetera idea de lo está aconteciendo en estos últimos años en Ucrania. Y, creo, que para tener una idea más clara, real y sensata de lo que sucede, debemos extrapolar los acontecimientos actuales a una futura e hipotética independencia catalana.

Imaginemos que la Consulta Soberanista se realiza, que ésta es vinculante y que se producen unos resultados similares a los ya previstos en este mapa gráfico elaborado en 2.001

Queda en evidencia que la mayoría del pueblo catalán optaría por la Secesión. Pero, que nadie se lleve a engaño, ni se deje llevar por la euforia y/o la decepción.

Mientras que la opción independentista gana por goleada en la Catalunya rural, la opción unionista lo hace en las grandes ciudades, en las áreas más industrializadas y en el litoral turístico.

Imaginemos pues que, como Rusia hizo con Ucrania, se concede la Independencia a todo el territorio, manteniendo el Estado español el control de ciertas infraestructuras estratégicas como el puerto y aeropuerto de Barcelona o la Central Nuclear de Ascó
(me remito al artículo publicado en El Heraldo del Henares el 22/11/2012
y una presencia militar mínima, suficiente para garantizar el respeto y bienestar de la ciudadanía española y los intereses estratégicos del Estado español en el Mediterráneo.

Es lógico lo expuesto… Y es exactamente lo que Rusia ha dispuesto, hasta hoy, en la Península de Crimea.

Pasan los años y un Gobierno corrupto, alentado de forma inconsciente por la Unión Europea y apoyado por grupúsculos cercanos al fascismo más rancio, comienzan a poner en riesgo esa estabilidad política y, por ende, a la minoría rusa (que en el caso de Crimea, se convierte en mayoría).

¿Qué sucede?

Pues que el Presidente ruso, el demonizado Sr. Putin, hace prevalecer su presencia en la zona sacando sus tropas, protegiendo sus intereses y convocando un referéndum que ganará sin oposición alguna. (Y, por cierto, evitando un baño de sangre).

¿Quién piensa que el Presidente Putin ha actuado mal?

¿Se entera el Sr. Rajoy y su “leal oposición” que están apoyando al bando contrario?

¿Se entera el Sr. Más y los nacionalistas que este referéndum en Crimea sería igual a que el Maresme, Barcelona, el Baix Llobregat, Garraf y la Montsía, pidieran el regreso y reingreso a la Corona española tras veinte años de aventura secesionista?  
  


Sinceramente, a veces me desespero de la servidumbre de nuestro gobierno hacia la Unión Europea. Me enojo del uso partidista y partidario, de unos y de otros, de una situación dramática sin recabar información previa. Me disgusta el servilismo de los Medios de Comunicación dando por válida la posición y actuación de nuestros políticos por el simple hecho de mantener relaciones interesadas con el poder. Me asusta el borreguismo de una población que se identifica a ciegas con las bandas radicales ucranianas, o los que desean equiparar una consulta popular de anexión a la Madre Rusia, con el referéndum soberanista catalán.

Los unos y los otros estáis, una vez más, equivocados. 

http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=20734

121122 - Catalunya è mes que “MÁS”

Carta abierta al pueblo catalán.

Por Óscar Quirós Romero
@oscarquirosrome
Ex Candidato al Senado por Guadalajara en 2008. 

Desde hace unos meses, concretamente desde la Diada catalana, estamos viviendo un momento, que se me antoja, más delicado para los ciudadanos catalanes y residentes en dicha C.C.A.A., que para el resto de Estado español.

Los que llevamos años defendiendo la integración de España en los Estados Unidos de  Europa, la creación de una “Commonwealth Iberoamericana” o la deseada Unidad Ibérica (España + Portugal) que promovía el mismo D. José Saramago, nos hemos quedado bastante sorprendidos por el inesperado cambio de rumbo ideológico que ha tomado el Presidente Más, quizás para ocultar su pésima gestión económica al frente de la Autonomía catalana, quizás siguiendo un desesperado sueño mesiánico tras una larga mala noche de clarividencia otoñal y patriótica.

Lo cierto es que he visto en la historia reciente, muchos casos de “transfuguismo” político, cambios de “siglas” sin dejar los cargos públicos. Sin embargo, ésta es la primera vez que me enfrento a un caso de “travestismo” político… Y me explico:

Tras el desastroso Gobierno Tripartito (PSE + ERC + IC-IU), el Sr. Más se presentó, hace algo más de dos años, a las pasadas Elecciones Autonómicas como la opción más cabal y moderada dentro del centro-derecha nacionalista. Una vez “ligado” el poder, tras dos años de demostrada incompetencia ante la crisis económica y tras llevarnos a todos al huerto… nos enseña la “sorpresita” que guardaba bien escondida.

El Sr. Más ha acaparado, de repente y sin cambiar de partido político, el espacio ideológico que venían defendiendo personalidades tan destacadas en la política internacional y la economía mundial como el Sr. Laporta, el Sr. Carod Rovira, o la mismísima María Lapiedra… ¡Menudo Parlamento le espera a la nueva República!

Pero, lo que personalmente me preocupa es la falta de realidad y de visión que envuelve a todo este pseudo-proceso de independencia y, sobre todo, a la falta de información veraz que CiU y el Sr. Más están transmitiendo a los votantes de las próximas Elecciones Autonómicas:

Es evidente que España no ha sabido elegir a sus mejores líderes en las últimas cinco o seis  legislaturas pero, de la misma forma, sería faltar a la verdad decir que la secesión es la solución a todos los problemas de cuatro provincias españolas y, lo más grave, es que los líderes de CiU, ERC e IC-IU lo saben, son conscientes de ello y, sin embargo, lo ocultan. Mejor dicho, ¡Mienten!

Mientras lo que se debería exponer es la realidad económica y el resultado de gestión política de CiU al frente del Gobierno catalán, el Sr. Más consume el tiempo de sus mítines acusando al resto del Estado de amenazar, menospreciar, engañar y enfrentar a los españoles contra Cataluña cuando la realidad indica, precisamente, todo lo contrario.

El mismo día en que Cataluña llegara a convertirse en una nación independiente, ese mismo día y sin que España haga absolutamente nada, una hipotética República de Cataluña quedaría fuera de la O.N.U.; de la O.T.A.N.; de la Comunidad Europea; de la zona Euro y del Tratado Schëngen – y para más I.N.R.I. con el Sr. Más como Jefe de Estado – de forma indefinida, pero no porque lo diga o lo imponga el Gobierno de España, sino porque así está estipulado en los textos que rigen dichos Tratados Internacionales.

Posteriormente, España - al igual que Francia o el resto de países europeos - podrá vetar, o no, el ingreso de ese quimérico Estado en dichas Alianzas u Organizaciones, suponiendo que  Cataluña llegue a cumplir algún día las condiciones mínimas requeridas para solicitar su ingreso… pero ese es otro tema que no se debatirá, ni se incluirá, en la pregunta del tan deseado, como poco probable,  “Referéndum de Salvación Nacional”…

Además, el nuevo Estado catalán asumiría su parte proporcional de la deuda soberana del Estado español, luego sus cuentas no partirían de cero. Sus ciudadanos y empresas perderían su condición europea, en el más amplio y mejor sentido de la palabra. Se levantarían fronteras, se impondrían visados, se ajustarían nuevos aranceles al comercio y al tráfico de bienes y restricciones severas al libre tráfico de personas. Se desfocalizarían empresas asentadas en territorio catalán y se perderían potenciales inversores, al menos, hasta que el nuevo Estado demuestre competitividad comercial internacional, estabilidad política y monetaria y, por supuesto, solvencia económica. Y, señores políticos, señores empresarios, mileuristas, trabajadores todos: El movimiento se demuestra andando.

¡Éste es el panorama de la nueva Cataluña Estrellada!

España seguirá siendo el Reino de España. Seguirá integrada en Europa. Tendremos menos peso específico en Europa y menos Producto Interior Bruto, porque tendremos 8 millones menos de habitantes. La Renta Per Cápita, por tanto, variaría poco o no variaría. Muchas de las empresas establecidas hasta ahora en Cataluña se vendrán aquí buscando un mercado más rentable, extenso y competitivo. Probablemente, si hacemos números, a ciertas Comunidades Autónomas abandonadas hasta ahora en favor de nuevas inversiones en Cataluña - como la de Castilla-La Mancha - les interesaría enormemente acoger a esas empresas generadoras de empleo y riqueza en su territorio. Y créanme si les digo que esto no sería muy complicado de conseguir con una buena capacidad de negociación y con unas buenas ventajas y/o exenciones fiscales.

Personalmente, no veo nada excesivamente dramático para España en la secesión catalana. Más bien al contrario, como demócrata que soy, y si la mayoría suficiente del pueblo catalán así lo desea,  no quedaría más que acatar su legítima voluntad…

Eso sí… con condiciones:

Porque no se discute escindir todo el territorio. Por ejemplo, los aeropuertos de Gerona, El Prat, Lérida y Reus, además de la zona franca del puerto de Barcelona, el territorio de Llívia, las Islas Medas, etc. quedarían en manos del Estado español. Los ciudadanos de la nueva Cataluña perderían su condición de ciudadanos españoles y, por tanto, comunitarios. Se debería desarmar a los Moços de Escuadra, ya que las armas son propiedad de este Estado y no del surgente. Se deberían paralizar, desmontar, trasladar y encofrar los reactores nucleares activos de la Central Nuclear de Ascó. Comenzarían las obras para el Trasvase del Río Ebro hacia los ríos Duero y Tajo. La línea del AVE Sevilla-Madrid-Barcelona finalizaría en Zaragoza hasta que se abra una nueva línea a través del Pirineo aragonés. Se limitaría el uso del espacio aéreo catalán. Se interrumpiría la navegación comercial y turística con las Islas Baleares. Los ciudadanos catalanes con propiedades en ambos estados deberían pagar impuestos en los dos estados. Entidades como el Barça o el Espanyol no podrían jugar en las diferentes Ligas Deportivas Españolas. Y así, un largo etcétera de medidas lógicas que acompañarían a su desmedido sueño, a modo de efecto colateral inexorable.

Evidentemente y en contra de lo que el Sr. Más afirma en Bruselas, el Ejército español no tiene porqué intervenir en Cataluña, entre otras cosas, porque aquí disfrutamos de una Monarquía Parlamentaria profundamente arraigada y democrática – hasta nuestro Rey fue refrendado en las urnas en 1978 - y nuestro Ejército está diseñado exclusivamente para intervenir en “Misiones de Paz”. Y si, desgraciadamente, se ve en la obligación de actuar en Cataluña o en otro lugar del territorio español será por decisión de la mayoría parlamentaria o a sugerencia del mando único de la O.T.A.N. y, exclusivamente, para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos españoles que se sientan discriminados como víctimas de una posible “limpieza étnica y cultural” del nuevo Estado. Y por cierto, Sr. Más, la mera presencia del Ejército español o de la Guardia Civil en un territorio no implica, en absoluto, el uso de las armas.

Dicho todo esto, conviene recordar que los españoles somos por tradición y por naturaleza, pacíficos y pacifistas… pero, recuerden también, que los españoles somos valientes y que hemos abanderado los valores del respeto, la justicia y la igualdad en los lugares más recónditos de este planeta. Y así lo hemos demostrado durante siglos en los cinco continentes.

Por tanto, no hay motivo alguno para el “victimismo” innato en el neo-nacionalismo romántico y decimonónico sin base histórica que Ustedes representan. Las naciones históricas que componen el Reino de España son seis: Aragón, Castilla, Granada, León y Navarra. La sexta es Portugal y es independiente por derecho, por tratados diplomáticos y por historia. Sin embargo, Cataluña nunca ha existido como Estado independiente, ni fue potencia mediterránea, ni fue provincia romana, digan sus TV autonómicas y sus didácticos libros de texto escolares lo que digan.

Espero y deseo que gane en las urnas la mejor opción de futuro, la más sensata y responsable para todos, dentro y fuera de Cataluña. Yo tengo mis ideas propias, me he informado mucho, he reflexionado y creo saber cuál es esa opción, pero no tengo voto. Espero que los habitantes de Cataluña hagan lo mismo antes de expresar sus ideas en plena libertad democrática el próximo domingo.

¡Sort!



por Redacción - 22-11-12 21:35

sábado, 15 de marzo de 2014

120105 - Sr. Rajoy: ¡¡¡Por favor, no haga bueno a su antecesor!!!


por Redacción - 05-01-12 23:34

Voy a comenzar esta reflexión con las mismas palabras que utilicé el 10 de Mayo de 2008, cuando la segunda legislatura de ZP llevaba rodados escasos 60 días… pero invirtiendo los papeles…

“Me dicen los sabios en democracia que, lo normal, es dar un plazo de confianza al nuevo gobierno entrante de 100 días pero... entiendo que tenemos ya suficiente con lo visto, como para saber por dónde nos van a venir los palos en esta legislatura.

Cierto es también que el panorama parece soso y tristón. Mientras los “sociatas” se encierran en una lucha sucesoria que les va a conducir a un estado cataléptico similar al que tuvieron hace algunos años con el Sr. Almunia, los de Rajoy han decidido seguir haciendo más de lo mismo y, si cabe, peor.

Dicho todo esto, tampoco está sucediendo nada especial que no nos esperáramos ninguno de nosotros. Ya casi nadie se acuerda de las promesas electorales, pero son muchos... los que se arrepentirán de haber votado "útil". Si "útil" es esto que estamos viendo... me gustaría saber qué será lo "inútil" para estos millones de personas.”

Y, ciertamente, los dos primeros Consejos de Ministros presididos por el Sr. Rajoy han sido del todo decepcionantes, entre otras cosas, porque suponen la continuidad de la peor cara del des-Gobierno de ZP y, entiendo, que lo único que ha provocado este nuevo Gobierno con sus medidas es más duda entre los inversores, los empresarios y el ciudadano medio.

Conocidos economistas de talante “liberal” de la altura de Juan Ramón Gallo o Álvaro Lodares Pérez han criticado muy duramente la injustificada subida de impuestos marcada por Cristóbal Montoro. En lugar de coger el toro por los cuernos y eliminar de una vez por todas las subvenciones a partidos políticos y sindicatos, la planificación de la producción, los organismos públicos duplicados, costosos e innecesarios y limitar al máximo el derroche autonómico, Montoro ha preferido castigar al autónomo, al emprendedor y al asalariado gravando indiscriminadamente impuestos a la clase media.

¿Y qué decir del resto de Ministerios?

¡Suprimen el Canon Digital y aprueban la Ley Sinde!

¡El nuevo ministro del Interior elogia públicamente como acertadas las medidas represivas tomadas por Rubalcaba como la reducción de velocidad a 110 kms/h y apuesta por seguir con las campañas recaudatorias (que no educativas) de la Dirección General de Tráfico!

¡Dan marcha atrás en sus promesas electorales y se refieren a la Ley Antitabaco de Trinidad Jiménez como positiva para la sociedad! - cuando han estado criticando hasta la saciedad la falta de ayudas a la hostelería y a los empresarios que habían realizado importantes obras en sus locales-.

¡Se saltan los informes técnicos y la promesa electoral de Dolores Cospedal trasladando la ubicación del cementerio nuclear desde Zarra (Valencia) a Villar de Cañas (Cuenca)!

¡No se ha tomado ni una sola medida para favorecer el empleo! Registrándose en diciembre el índice de paro más alto de la historia y cerrando el año la Seguridad Social con déficit presupuestario y con caída en el número de cotizantes!

¡Para colmo, osan a condecorar con la Gran Cruz de Isabel La Católica por “los servicios excepcionales prestados a la nación” a ZP y a personas del calado de Rubalcaba, Chávez, Leyre Pajín o Pepiño el Campeón!

Y todo esto en menos de catorce días…

Lo cierto es que ni los mercados, ni nuestros socios europeos han reaccionado positivamente al cambio de gobierno. Un gobierno que anuncia que estas medidas son solo el principio porque están tomando sus primeras decisiones temeroso de no salir bien parado en las próximas elecciones andaluzas. Y, Sr. Rajoy, permítame que le diga que así mal empezamos.

Yo le pediría que, ni con sus próximas medidas, ni con las próximas declaraciones de su nuevo equipo de ministros, hicieran parecer como “Buena y Acertada” a la última legislatura del Sr. Rodríguez Zapatero y, por supuesto, que su mal gobierno no ayude a resurgir al socialismo más rancio que acabamos de padecer. Porque hasta eso se ha cargado Zapatero.

Reitero, le iba a conceder por cortesía política gobernar libre de crítica sus primeros 100 días, pero veo que esto va a ser imposible. De seguir por este camino, se le augura una legislatura movidita en la que los españoles vamos a salir a la calle a luchar y defender nuestro bienestar social, nuestras libertades individuales y nuestra dignidad como personas, como trabajadores y como demócratas. De hecho, no creo que acabe esta legislatura a finales de 2015, sino mucho antes. Es más, creo que el movimiento del 15M no va a ser nada comparado con lo que ustedes y su pactada alternancia en el poder van a provocar, si no lo están provocando ya en la ciudadanía.


Por Oscar Quirós Romero
Ex Candidato al Senado por Guadalajara en 2008


http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=11620